Hola Marga, soy Paco. ¿Te pillo bien? ¿puedes hablar un ratito?

Hola Paco. Sí, sin problema. Salgo del gym y voy paseando a casa. Pero… un momento que pongo los auriculares para ir más cómoda.

Trámites en el extranjero

¿Me oyes bien Paco?

Sí, perfectamente. Mira, te cuento. Me ha llegado una carta del Deutsche Bank. En alemán…

¿Cómo que en alemán? Pero si les escribimos en inglés y les dijimos que la herencia era de un español.

Pues ya ves, escriben en alemán. Se la he pasado por mail a un amiguete. Me pasará la traducción en un par de días; le he pedido el favor. Pero me ha comentado que dicen algo de que tenemos que ir allí a un juzgado.

No fastidies Paco ¿Qué también tenemos que meternos en juicios en Alemania? ¡Esto es de locos!

Mira Marga. Yo ya me tomo todo con mucha filosofía. Intentemos no adelantar acontecimientos. Pero, vamos, que lo que me comentaste el otro día de dejar esto en manos de alguien que nos lo tramite todo, podría ser buena idea.

Ya, Paco, pero en el fondo me da rabia; estar en el paro y pagar a otros para que nos hagan los trámites. Bueno lo pensamos y lo hablamos con el resto de herederos.

De acuerdo, vamos a pensarlo. Otra cosa. ¿Has encontrado las escrituras en su casa de Madrid? En la de aquí no he encontrado nada.

Pues la verdad es que no me ha dado tiempo…

Si, ya lo sé, soy muy contradictoria; estoy en el paro, se supone que me sobra el tiempo y esa es la razón por la que no quiero pagar a nadie por hacer estos trámites y, resulta que ¡no tengo tiempo para hacerlos! Menos mal que Paco es un tío comprensivo, y no suelta reproches.

De todas formas – la abogada amiga de Luis – me ha comentado que, si no las encontramos, siempre podemos ir al notario a pedir otra copia o al Registro de la Propiedad. De todas formas, esta semana, sin falta, las busco.

Vale, no me preocupo. Esto lo dejo en tus manos, prima.

Ese “prima” no sé muy bien si era por la relación familiar o va a resultar que Paco si que suelta reproches.Lo que sí que he podido hacer es solicitar al BBVA y al Santander los certificados del saldo de las cuentas a fecha del fallecimiento y la cosa no es tan fácil como parecía… Bueno, en realidad no hay más complicaciones. Nos darán los certificados, pero para darnos el dinero, nos piden que tengamos hecha la testamentaria y pagado el impuesto de sucesiones. Así que, en principio, no hay problema, solo que no podemos tocar el dinero hasta que paguemos los impuestos. No sé con qué dinero quieren que lo paguemos. Eso sí, por protección de datos, no me dicen el saldo. Eso si que no lo entiendo. Me dan el certificado del saldo, pero no me lo pueden decir verbalmente. No hay quién lo entienda.

Bueno Marga, veo que algo avanzamos.

El adelanto del dinero

Y hay más Paco. En la propia sucursal del Santander he podido hacer lo de la aseguradora (que ya sabes que tenía con ellos los seguros) y aquí hay alguna buena noticia. Sí que nos pueden adelantar el dinero de los seguros para pagar los impuestos. Me han dado cita para explicarme todo con más calma. Habrá que hacer otra tramitación más, por supuesto, y no sabemos todavía qué cantidad será la que nos pueden dar, pero algo es algo.

Marga, ¿y te han dicho si nos cobran algo por adelantarnos el dinero o si la tramitación es muy diferente?

Pues no Paco. Como te digo, me han citado para otro día. Ellos tenían que hacer la consulta con la aseguradora. Y, la verdad, salí huyendo; en cuanto consideraron que ya me habían dado suficiente información, se volcaron, sin ningún rubor, en intentar venderme una nueva tarjeta de crédito. Cuando dije que no, les surgió la idea de que invirtiese lo que saque de la herencia en un seguro de vida… Si sigo allí un rato más, me intentan vender la silla en la que estaba sentada.

Bueno, ya me contarás qué te dicen en esa próxima cita. Pero volviendo al tema de contratar a alguien para que se ocupe de todo esto: si fuéramos a proponer a los demás la idea, deberíamos ir con algo claro, para no liar más las cosas. Te propongo que en cuanto tengamos los saldos y las escrituras, se las pasemos a los de la aseguradora, la gestoría y el despacho de Luis para que nos den presupuesto y comparemos.

Vale, en cuanto tengamos algo hablamos. Un beso Paco.

Adiós Marga.

¡Por fin en casa! Estoy molida. Esto del zumba desestresa mucho, pero me deja para el arrastre y mañana he quedado temprano en la notaría para recoger la declaración de herederos, tengo que pasar a dejársela a Maca, comentar lo de la incapacidad de Carlos y, después pasarme por el piso del tío Marciano, a ver si encuentro las escrituras. Me voy a la cama directa. Aunque seguro que en cuento me acueste, me llama mi madre.