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Visita a la casa del tío Marciano: un viaje al pasado

Marga, ataviada con sus vaqueros más viejos y una camiseta blanca con publicidad de Mirinda de los años ochenta, con evidentes manchas de polvo, fuma un cigarro recién liado. Está sentada en el escalón de la entrada de la casa de su difunto tío en Prádena. Se siente muy cansada y le duelen las manos y los riñones de mover tantos muebles.

💭 Joder, ya podían estar ayudándome algunos de los primos o de mis hermanos. Luego, seguro que todos van a querer ser los primeros en escoger lote. Pero vamos, que lo llevan claro. Poca cosa hay aquí que valga la pena.

De todas formas, ¿quién me manda a mi meterme en estos líos? Si viene el tasador, le abro y me marcho… Pues no, que nadie se preocupe, ya que voy, yo me ocupo de echar un vistazo, ver si hay cosas de valor que se puedan vender y con el resto hacer lotes de los recuerdos para repartirlos o mirar lo que se puede ir tirando… ¡Esto es trabajo para toda una cuadrilla!

No sé. Lo mismo mi madre y mis tías encuentran cosas que querrían conservar donde yo solo veo basura. Pero tampoco nos podemos eternizar. El de la agencia ha sido muy claro: para vender la casa, hay que vaciarla.

La verdad es que es más fácil decirlo que hacerlo. ¡Qué cantidad de cachivaches se puede llegar a acumular en una vida! Y total ¿Para qué tío Marciano? Para que ahora llegue una sobrina, que apenas te conocía, a decidir que todo se vaya a la basura. Y, desde luego, hay objetos que tuvieron que costar una pasta. Y otros que seguro que te llevaste de Alemania a Venezuela y luego a Prádena. Pero ni esos valen hoy nada. ¿Quién va a querer hoy una máquina de escribir electrónica Canon de los años 80? ¿Un museo? No creo. Y seguro que a ti te dio mucho servicio, pero hoy en día con los ordenadores…

Fíjate, lo que me da más pena tirar, son tus cartas. Tranquilo, no se las dejaré ver ni a mi madre ni a las tías. Creo que me las quedaré yo. Al final, el famoso misterio de tu soltería tenía la respuesta más obvia. Ellas, las pobres, nunca entenderán como un hombre tan guapo, cabal y con dinero como tú, nunca se casó. ¡Ay si hubieras vivido otros tiempos! Hoy en día habrías podido casarte con ese venezolano tan guapo.

Y mira, por un lado, me siento mal, entrometiéndome así en tu vida íntima. Pero por otro, veo que estoy empezando a conocer a mi benefactor. Sí, sí, mi benefactor. Tu herencia me está llevando por la calle de la amargura, pero tío, el dinerito que nos has dejado, me va a suponer una tabla de salvación. No es que salga de pobre, pero me va a dar para tener unos ahorrillos o aguantar una temporada. Bueno, todavía no sé cómo lo invertiré, pero me da una cierta tranquilidad en una época muy dura.

Seguro que creías que nos dejabas más, pero no, parece que no es tanto. El agente inmobiliario y el tasador que han visto esta casa, nos han bajado mucho los humos. Que si esta casa es un capricho con un mercado muy limitado… Que si es poco práctica… Los materiales son viejos… La caldera eléctrica es poco eficiente y cara…

Bueno, en parte, parece ser que es bueno que el tasador le ponga un precio bajo, así parece que será más fácil lo del permiso judicial para Carlitos. Pero espero que no sea un precio tan bajo como dicen. Según Maca, la abogada… (sí tío, hasta una abogada hemos tenido que contratar para tramitar este pequeño lío que nos has dejado…) Bueno, pues según ella, los agentes inmobiliarios, siempre tratan de que bajes el precio para vender rápido. Esperemos que sea eso. Ahora, con el piso de Madrid no nos han puesto tantos problemas. ¡Qué vista tuviste! Por lo que he visto en los papeles, compraste bien barato ese piso tan majo.

Esa es otra, por cierto. A ver qué nos encontramos allí. ¿No tendrás tantos trastos como aquí? Espero que no.

Por cierto, tengo que alabarte el gusto. A lo largo de tu vida compraste algunas cosas bien bonitas, sobre todo algunos objetos que parecen indios, supongo que de tu estancia en Venezuela. Y la casa la dejaste bien acogedora. Mira que desde fuera no lo parece. Supongo que tu vida debió de ser toda un poco así; no querías que nadie viera como eras en realidad.

Mira, he empezado quejándome y tengo que terminar reconociendo que este lío me está permitiendo conocerte, y resulta que me caes bien. Ahora me da pena no haberte frecuentado cuando estabas vivo.

Bueno, que ya me he terminado el cigarro y si sigo me fumo otro y no termino nunca. Solo una cosa más; gracias, tío Marciano.

Visita a la casa del tío Marciano: un viaje al pasado2020-11-23T08:57:02+00:00

La compañía de seguros: de sueño erótico a pesadilla

Como decía Estopa, era una tarde tonta y caliente, de esas que te quema el sol la frente. Marga baja la calle, a paso rápido y firme. Sus tacones de doce centímetros se oyen desde lejos. Su apretada falda de tubo la obliga a dar pasos cortos y contonear las caderas. La blusa de seda, casi transparente, deja adivinar las curvas de su cuerpo. Su melena azabache recién arreglada en la peluquería se mueve acompasada con su cuerpo. Está guapa, y lo sabe. Se siente como Lauren Bacall en una película de los 50. Joven, elegante e irresistible. 

Se detiene ante el portal de uno de esos edificios señoriales que todavía quedan en Madrid; entrada para carruaje de caballos y escalera de mármol. Sube al ascensor; reja negra, madera, espejos y hasta un precioso sillón tapizado en terciopelo rojo. Se detiene en la tercera planta. Saca de su minúsculo bolso una llave con la que abre la cerradura de una enorme puerta de madera y entra en un enorme recibidor. Techos muy altos, decoración moderna y luces indirectas que iluminan un enorme acuario. Atraviesa el recibidor y se encamina por un enorme pasillo, conoce la casa perfectamente.

Con absoluta seguridad corre la puerta del dormitorio en cuya cama se adivina el cuerpo de un hombre. Ella se desnuda en silencio y, sigilosamente se introduce en la cama abrazando por la espalda el cuerpo del hombre que está de costado. Una increíble sensación de paz y tranquilidad se adueña de ella al notar el calor de su compañero que, inmediatamente se convierte en un deseo irrefrenable de besarlo y abrazarlo. 

Él se despierta, ronronea, casi imperceptiblemente y se gira para mirarla, cuando Marga, al ver su cara da un grito horrible… 

La relación con la compañía de seguros

Paco: “¡Coño Marga! ¿Qué pasa? ¿Estás bien?” 

Marga con la respiración acelerada y la voz entrecortada: “Perdona Paco. Creo que he tenido una pesadilla. Sigue durmiendo.” 

Paco: “Joder, no sé si voy a poder. Menudo susto me has pegado. ¿Tan horrible era?»

Marga: “Pues no sé si puedo contártelo. Todavía no lo tengo muy claro. No tiene ninguna lógica.” 

Paco: “Es que no tiene que tenerla; es un sueño. No te preocupes, ya se ha terminado.” 

Marga: “Es que es muy fuerte, he soñado con el tramitador de la compañía de seguros…” 

Paco: “¿El cabrón ese que no paraba de pedirnos documentación y ha tardado dos meses en dar el dinero para pagar los impuestos”? 

Marga: “Sí, ese.” 

Paco: “Pues  que invitas a gente rara a tus sueños.” 

Marga: “Pues lo peor es que me metía en la cama con él.” 

Paco: “¡Pufff! Sí que tienes mal gusto, primero conmigo, que mira que soy feo y luego con ese, que además de feo, es mala persona.” 

Marga: “No hagas chistes, que lo he pasado muy mal al ver que era el de la compañía de seguros.” 

Paco: “Hija, qué quieres que te diga. Estás en mi cama contándome que tienes sueños húmedos con otro… o me lo tomo a chiste o me cabreo, y prefiero tomarlo a risa…” 

Marga: “Pero, como me da a mí por soñar con ese tío…” 

Paco: “¿Te parece raro tener pesadillas con él? Pues a mí no tanto. Nos ha hecho presentarle hasta 3 veces la misma documentación. Ha obligado a que todos los herederos pasáramos por el banco a firmar. Ha mandado el poder de tu hermana a la asesoría jurídica y ha retrasado todo el trámite cerca de un mes con esa excusa. Le hemos tenido que llevar el impuesto de sucesiones, nos ha puesto pegas y nos ha obligado a rehacerlo. Ha obligado a todo el que no tenía cuenta en su banco a abrir una, con todas las comisiones del mundo y nos ha cobrado 300€ por hacer todo eso… Una pesadilla con él me parece poco, yo he soñado que lo asesinaba…” 

Marga: “Ya, si ha sido un calvario el tramitador de la compañía de seguros. Pero soñar que me meto en la cama con él…” 

Paco: “No te preocupes, ya se ha terminado todo eso. Ahora, nos tocan otras pesadillas, pero esas ya han terminado.” 

Marga, se abraza a Paco, apoyando la cabeza sobre su pecho y, ahora sí, siente el calor reconfortante de su cuerpo y logra conciliar un tranquilo sueño. 

La compañía de seguros: de sueño erótico a pesadilla2020-10-16T08:21:37+00:00

Herencia de sobrinos vs herencia de hijos: ¿Hay diferencia?

Olga: “A ver bonita, me lo explicas despacio o no lo entiendo. En menos de 6 meses pasas de ser la solterona empedernida y pobre de pedir a rica heredera que piensa en irse a vivir con un hombretón segoviano. ¿Y dices que no ha cambiado nada en tu vida?”

💭 Joder, visto así…

Marga: “Pues mira, ni yo era solterona empedernida, ni pobre de pedir. Es verdad que no buscaba pareja, pero nunca me he negado a que surgiera lo que fuera y aunque no he dicho que fuera pobre de pedir, tampoco es que por el momento tenga dinero, sigo en paro y algún día me llegará algo de la herencia del tío Marciano.”

Olga: “Anda que no te he escuchado veces decir que no querías un novio ni en pintura. Que ligar era un rollo y que el estado ideal de una mujer era la soltería.”

💭 No, si ahora me toca tragarme mis palabras…

Marga: “Una dice muchas tonterías después de beberse cuatro cañas. Pero no espera que sus amigas se las tiren a la cara a la primera de cambio. Estando sobria y en mis cabales siempre decía que a lo que no estaba dispuesta era a ponerme a buscar pareja. Al menos de manera presencial, que el Tinder no cuenta.”

Olga: “Oye, que no lo veas como una crítica. Me alegro mucho por ti, Paco es un tío cojonudo. Te merecías ya un tío que te quisiera. Y lo de la herencia además de envidia me alegra mucho también. Has estudiado y currado mucho en esta vida como para estar pasando estrecheces. ¡Tuviste muy mala suerte con el cierre de la empresa! Que ahora heredes un dinerillo es un acto de justicia poética, me parece a mí.”

Marga: “Bueno, más me vale lograr un curro rápido. Lo de la herencia, veremos cuando llega y cuanto llega.”

La herencia del padre de Olga

Olga: “¿Pero todavía no lo habéis resuelto? Yo lo de mi padre ya lo resolví todo. Total, tampoco es para tanto. Claro que el pobre no dejaba nada y todo se lo hemos dejado a mi madre.”

Marga: «Pero si tu padre falleció hace nada y, solo la declaración de herederos se lleva un mes y pico; entre que no te dan el certificado de defunción hasta pasados 15 días, firmas y que lo publican no sé dónde durante un mes…»

Olga: “Ya, pero es que mi padre dejó testamento. Uno de esos en que deja todo a mi madre en usufructo. No hemos tenido que hacer eso de la declaración de herederos. Mi hermano y yo solo recibimos la nuda propiedad, que es como no recibir nada hasta que fallezca mi madre.”

Marga: “Bueno, pero organizar lo de la escritura de herencia os habrá llevado un tiempo, que además tu hermano habrá tenido que venir de Londres.”

Olga: “Pues no hemos tenido que hacer escritura. Como te digo se lo hemos dejado todo a mi madre. Solo hemos tenido que liquidar los impuestos.”

Marga: “Y esa es otra, ¡pagar los impuestos! Si tu padre no dejó efectivo, os habrá costado sacar el dinero de algún sitio.»

Olga: “Pues tampoco ha sido para tanto. El impuesto de sucesiones ha salido casi exento, y el de plusvalía ha sido poca cosa, como la casa de Madrid es alquilada, solo era la casa de Prádena y allí se paga poco.”

Marga: “Entonces, tú ahora no recibes nada ¿no?”

Olga: “Pues no, todo queda para mi madre. Pero salvo el gestor, casi no hemos tenido gastos. El reparto de lo poco que hay, se hará cuando fallezca mi madre.”

Marga: “Hija, pues qué suerte. Nosotros llevamos un lío que no veas. Y sí, algún día recibiré un dinero, pero no veas que trabajo llevamos hecho. Parece que heredar de padres a hijos es mucho más fácil y más barato que heredar de un tío de América.”

Herencia de sobrinos vs herencia de hijos: ¿Hay diferencia?2020-09-22T09:56:26+00:00

La aprobación judicial de la herencia

Pues aquí estamos otro verano más, las tres mosqueteras de vacaciones en Cabo de Gata. ¡Qué gustito da! Las tres tomando el sol en Calahiguera, después de un buen snorkel, una maravillosa comida y unos mejores gin tonics. ¡Ya podía ser todo el año así!

📲 Ring, ring…

Mierda, el teléfono. Debería estar prohibido que en un sitio como este hubiera cobertura.

¡uy, que alegría, si es Paco!

👥

Marga: “Hola Paco. ¿Cómo estás?”

Paco: “Hola cariño. Yo muy bien. ¿Y tú?”

💭 ¿Cariño? Odio que me llamen así. ¡A ver si este me ha salido un cursi de esos… cari, amor… ¡Qué horror, por favor!

Marga: “Bien. ¿Quieres que te dé un poco de envidia? Tumbada en un balancín, viendo el mar, con una copa en la mano…»

Paco: “Deja, deja, no sigas. Aquí hace un calor que no veas, ni a la sombra de un árbol se soporta. Además, no te llamo para eso. ¿Cuándo vuelves?”

Marga: “¿Me echas de menos? Tranquilo, en 5 días estoy de vuelta, antes de que acabe agosto.”

Paco: “No es eso… bueno si… o sea, que tengo algo que contarte, pero no sé si esperar a que vuelvas o contártelo ya…”

💭 ¡Upss! Qué mal pinta esto…

Marga: “Pues mira tío, ya que has empezado, no quedan más narices que contarme sea lo que sea. No me vas a dejar con la duda ¿Verdad?”

Paco: “Tampoco es que sea muy grave lo que ha pasado y a lo mejor te amargo las vacaciones con tonterías, pero creo que debes saberlo.”

Marga: “Paco, por favor, arranca de una vez y dime lo que me tengas que decir.”

Paco: “Vale. Ya sabes que la prima Carmen se quedó sin casa en Prádena. Tuvo que venderla. La pobre, con Carlitos a cuestas, tiene muy difícil salir de vacaciones. Así que se ha venido a pasar unos días a mi casa…»

💭 A ver… ¿Qué está pasando aquí? Esto cada vez pinta mucho peor…

Paco: “Y claro, estos días hemos estado mucho tiempo juntos, hemos tenido tiempo de conocernos, hablar…”

💭 Pues nada, que me van a notificar por teléfono que soy una cornuda… ¡Tócate las narices! Mira tú la mosquita muerta de Carmen… y este, que empieza llamándome “cariño”…

Marga: “Paco, por favor al grano…”

El permiso del juez

Paco: “Bueno, pues que entre las cosas que me ha contado está el tema de cómo es esto de la aprobación judicial de la partición de la herencia y lo de pedir permiso al juez para vender los bienes y, ¡no sabes el jaleo en el que estamos Marga! Me ha dejado jodido…”

💭 Definitivamente este chico no sabe contar las cosas. Le falta esa habilidad social. O no sé, a ver si es que yo soy una dramática y una insegura… ¡el susto que me he pegado! Si casi me he bebido el gin tonic de un sorbo… Estos malos entendidos van a acabar conmigo.

Marga: “¡Ah bueno! ¿Solo es eso? Pues no es para tanto. Me habías preocupado.”

Paco: “¿Qué no es para tanto? Resulta que la cuando Carmen tuvo que vender la casa del pueblo, el Juzgado tardó 6 meses en darle la autorización y para hacer la aprobación judicial de la herencia de sus padres tardaron casi cuatro meses. Además del lío que supone que hay que buscar primero el comprador y luego que este se espere a que den el permiso para la venta, además de tener que llevar una tasación y no sé cuántos líos más.”

Marga: “Perdona Paco, no te he entendido muy bien. ¿Qué primero hay que buscar el comprador y luego se pide el permiso para vender? Eso no tiene mucha lógica. Además, si dices que tardan 6 meses en dar el permiso, el comprador se cansará de esperar y buscará otra cosa.”

Paco: “Si, si, eso pienso yo. Por lo que me ha contado, el proceso es el siguiente:

  • Tienen que nombrar un defensor judicial a Carlitos, puesto que Carmen tiene intereses en la herencia no puede ser ella.
  • Luego hacer el procedimiento judicial. Que lleva unos cuatro meses.
  • Luego inscribimos en el Registro de la Propiedad.
  • Una vez que tengamos eso, buscamos comprador y acordamos el precio.
  • Con su oferta vamos al Juzgado, con una tasación, y se pide permiso para vender.
  • Una vez que nos lo den, podremos hacer la venta; después de seis meses.
  • Y lo que no sé es si esto hay que hacerlo con cada uno de los bienes.

Vamos, que de vender rápido y olvidarnos del tema, nada de nada.»

Marga: “Joder, joder… Yo recuerdo que Maca algo nos había contado, pero o yo no la entendí bien o no me lo explicó así.”

Paco: “He llamado a su despacho, pero me dicen que no está; que está de vacaciones y que como es ella la que lleva el asunto, no hay nadie allí que me pueda orientar…”

Marga: “Bueno, eso es normal. Tampoco es que sea una urgencia, y la mujer también tiene derecho a vacaciones…”

Paco: “Si, bueno, es verdad. Pero es que me he puesto muy nervioso con el tema. Por eso te he llamado. Lo mismo no es para tanto y puede que nos lo dijeran, pero hasta ahora no he sido consciente. Siento haberte agobiado en tus vacaciones. En fin, será que te echo de menos…”

💭 ¡Ay que mono es este chico!

💭 Y yo dudando del pobre, si no es capaz de matar una mosca.

La aprobación judicial de la herencia2020-09-03T08:29:59+00:00

La firma de la herencia

Marga: “Hola mamá. ¿Qué tal estás? ¿Ya estás preparada? ¿Te ayudo a algo?”

Madre: “Hola hija. Estoy bien, acalorada, eso sí. Hace un calor horrible. Me he puesto lo más fresquito que he encontrado. ¿Voy bien así?”

Marga: “Vas perfecta. Con este calor es lo mejor que puedes hacer y total, el restaurante no es nada elegante.”

Madre: “Ya hija, pero no sé… con eso de que vamos con Paco, quiero ir elegante. Qué va a pensar ese chico…”

💭 ¡Ay mi madre! Que jaleo mental tiene esta mujer.

Marga: “Mamá, conoces a Paco desde que nació. Y a la comida vamos cerca de 14 personas. Esto no es una pedida de mano ni nada parecido. Solo vamos a comer los herederos que nos hemos juntado para firmar la herencia.”

Madre: “Ya, pues yo tengo otra sensación. Como no me he visto con Paco desde que os habéis hecho novios…”

💭 ¡Pufff! Qué complicado va a ser esto. Mi pobre madre tiene un cacao mental que no veas.

Madre: “Bueno hija, da igual. Cuéntame, ¿cómo fue la firma esa en la notaría? Como no me dejasteis ir tengo mucha curiosidad.”

Marga: “Mamá, no es que no te dejásemos ir. Es que como al final vino tu hija, no era necesario que firmáramos por ella. Y éramos muchos. Además, con este calor, estás mejor en casita.”

Madre: “Ya, bueno, lo que quieras. El caso es que primero tenía que ir, luego no… Y yo tenía curiosidad por ir.”

La firma en la notaría, reunión familiar

Marga: “Pues mira, te hubiera decepcionado bastante. La cosa no tiene nada de particular. Fuimos llegando todos, nos tuvieron esperando un rato y nos pidieron los DNIs. Tu hija se lo había olvidado (y mira que le insistí en que lo llevara) pero por suerte se lo pudo acercar su marido rápidamente. Pasamos a la sala con el notario, nos leyó la escritura y firmamos todos.”

Madre: “¿Así sin más? ¿No os preguntaron nada, no sé, si estabais de acuerdo o algo?

Marga: “Mamá, la escritura la habíamos leído todos antes, Maca la había revisado y nos había explicado todo. Cuando vas a firmar, vas a tiro hecho.”

Madre: “¿Entonces ya está todo terminado? ¿La herencia ya es vuestra?”

Marga: “Pues no. Esto solo es un paso más. Ahora hay que pagar los impuestos, hacer lo del juzgado por Carlitos y su incapacidad y luego llevarlo al registro de la propiedad.”

Madre: “Pero, ¿ya podéis ir vendiendo las propiedades? Cuanto antes lo hagáis mejor, que me han dicho mis amigas que viene una crisis horrible.”

Marga: “Siempre viene una crisis horrible según tus amigas. Pero da igual, no podemos vender ahora. Podríamos ir buscando comprador, pero si aparece uno con prisa, no podemos vender hasta que el juzgado dé el visto bueno a la escritura de la herencia y la inscribamos en el registro. Y después hay que pedir permiso para que dejen vender la parte de Carlitos.”

El permiso del heredero incapacitado

Madre: ¿Quién tiene que pedir permiso y a quién? ¿No puede darlo su hermana? Para eso es la tutora.”

Marga: “Ya sabes que no. Parece ser que por muy tutora que sea, para poder vender los bienes del incapaz, necesita que el juez le dé permiso para vender.”

Madre: “Hija que cosas más raras. O sea que estamos como antes. Entonces, ¿qué es lo que se celebra hoy?”

Marga: “No se celebra nada mamá. Simplemente aprovechando que hemos venido todos a Madrid, hemos quedado a comer los herederos y, como viene alguna tía, creí que te apetecería unirte.”

Madre: “Pues que día más raro para organizar una reunión familiar. Un lunes en agosto.”

Marga: “Es el día que nos han puesto en la notaria. Y como todo el mundo se quiere ir de vacaciones, no había muchos más…”

Madre: “Esa es otra… Tú te vas el miércoles con tus amigas a Almería, ¿sin Paco?”

Marga: “Sí. Paco se va a Prádena. Te verás allí con él.”

Madre: ¿Estáis peleados? Hija tienes que tener un poco de paciencia y mano izquierda. Que tú tienes un pronto muy malo…”

Marga: “No estamos peleados mamá. Mis vacaciones las tengo reservadas desde hace meses y Paco no pinta nada allí con mis amigas.”

Madre: “Lo que tú quieras, pero a mi no me parece normal.”

💭 Lo dicho, esta pobre mujer tiene un jaleo mental que mejor no discutir con ella. A ver si terminamos esta herencia y le aclaro las cosas. Bueno, quizás antes me las tengo que aclarar un poco yo…

La firma de la herencia2020-08-14T12:11:22+00:00

Poder notarial en el consulado

Mensajes de whatsapp

Marga a su hermana: ¡Hola guapa! ¿Cómo va todo? ¿Al final vas a poder venir a la firma en la notaría?

 

La hermana a Marga: ¡Hola! Pues todavía no lo sé. Andamos con mucho lío de trabajo. Me apetece mucho ir y veros a todos, pero andan difíciles las cosas.

 

Marga: Joe tía! Que tenemos que firmar ya… Hemos mandado todo a la notaría y nos quieren dar fecha…

 

La hermana: Bueno espero poder saber algo mañana, ya te diré.
Otra cosa… 😱  ¿¿¡¡Qué me dicen que te has echado novio!!?? Cuéntame 😉

 

Marga: Ya, si los cotilleos vuelan, pero ahora estamos a lo que estamos. Si no vas a venir es muy urgente que nos mandes el poder.

 

La hermana: ¡Jo tía! No sea aburrida, venga, cuéntame. ¿Cómo ha sido eso de enrollarte con el primo Paco? ¿Vais tan en serio como dice mamá?
💭 ¡Joder con mi madre! Es peor que esos de Sálvame. Ahora me va a tocar dar una rueda de prensa.
Marga: ¿Si te prometo contártelo luego me haces caso un rato con lo del poder? 🙏

 

La hermana: Vale, pero lo prometido es deuda. ¿Qué quieres decirme con lo del poder?

 

Marga: Mira, mañana, si te confirman que no vas a poder venir, pides cita en el consulado. Ahora te mandaré un documento que me han dado donde explica lo que tienes que firmar. Parece que te lo pueden entregar en el acto. Según te lo den, lo mandas por mensajería urgente al despacho de Luis. Te paso por correo la dirección. Y si puedes lo escaneas y se lo adelantas por mail.

 

La hermana: Vale, entendidas las instrucciones. Pero, ¿qué es eso que tengo que firmar tan urgente?

 

Marga: Ya te lo he explicado un par de veces. Nos das un poder notarial para poder firmar la herencia, pagar los impuestos, hacer las gestiones en los bancos y las aseguradoras y para luego vender los bienes.

 

La hermana: ¿Poder notarial? ¡¡Pero si me mandas a firmarlo al consulado español!!

 

Marga: Pues sí, hija, se llama así. Parece que los poderes notariales en el extranjero los hacen en los consulados.

 

La hermana: ¿Y con ese poder vas a poder hacer todo en mi nombre?

 

Marga: Todo no. Solo lo referido a la herencia. Y además, no soy yo la única que te representa. Tenemos que firmar mamá y yo en tu nombre. Se llama poder mancomunado. Ahora, si no te fías de mamá y de mí, le das el poder a quién te dé la gana o te vienes a España a firmar…

 

La hermana: No te cabrees hermanita. Solo quiero saber lo que voy a firmar y para que sirve. No te preocupes, que si no puedo ir, mañana mismo hago la gestión. Ahora, lo prometido es deuda, venga empieza a largar…

 

Marga: ¡Joe! Qué pesaos sois todos. Ni que fuera la primera en echarme pareja en este mundo…

 

La hermana: Entiende nuestra curiosidad. Parecías ya la soltera de oro y vas y te enrollas con el primo Paco. ¡Es muy fuerte!

 

Marga: ¿Sabes lo que te digo? Que he prometido contártelo, pero no he dicho cuando. Vente a Madrid a firmar y te enteras de todo. Que yo, para hablar ciertas cosas, necesito tener una cara a la que mirar y una caña en la mano….

 

La hermana: No tienes palabra y eres una mala hermana.

 

Marga: Solo te estoy motivando para que vengas jejeje.

 

La hermana: Si voy no te pienso dirigir la palabra. Que lo sepas. 👋 😢

 

Marga: Adiós cotilla.

 

Poder notarial en el consulado2020-07-30T11:42:35+00:00