Ring, ring.

¿Quién es?

Hola hija. ¿Estás ya de camino? Mira a ver si te da tiempo a comprar pan y ya de paso compra algún postre, que ya sabes que los domingos me gusta poner algo especial para tus sobrinos y hoy no me apetecía bajar… con esta ciática…

Buenos días, mamá. ¿Qué hora es?

Pues las 2. ¿No estarás dormida? Creí que vendrías a ayudarme con la comida.

¡Joder, las 2! A ver cómo salgo de esta.

No mamá, no estaba dormida. Es que estoy liada estudiando un posible proyecto para hacer como freelance y se me ha ido el santo al cielo. Salgo enseguida y no te preocupes, que ya sabes que mis hermanos siempre llegan muy tarde a comer.

La cagué. ¿Cómo me dejo yo liar así?

¡Puff que resaca tengo! Si es que ya no tengo edad…

Que hacía más de diez años que no escuchaba los pajaritos al volver a casa… ¿quién me manda a mi tomar chupitos?

Eso sí, nos lo pasamos bien. No recuerdo haberme reído tanto en mucho tiempo, al menos vestida…

Pero ahora verás, preparar comida, soportar la cara de mi madre. ¡Mis sobrinos gritando! No sé si puedo… ¡Oh no! Ahora me acuerdo. Para colmo, hay reunión en la cumbre y me toca a mí explicar lo de la herencia del tío Marciano y convencer a mi madre de que lo de repartir su herencia en vida no vale de mucho… a ver cómo sobrevivo a este día.

Empecemos por una ducha.

Una reunión familiar y un boletín de noticias

A la hora de la merienda…

Bueno hija ¿ya te has despejado de tu siestecita?

Sí mamá, estoy mucho mejor. Me ha sentado muy bien. Que he pasado mala noche.

Bueno. Me alegro, que eso de no dormir para hacer trabajos que no sabes si te van a pagar, debe sentar mal. Y ahora cuéntanos.

La pobre, como me cuida. ¿Será que es crédula o que las madres saben muy bien cómo hacerse las tontas? Bueno, al lío.

Lo de la herencia del tío creo que os ha quedado claro en la comida. Ya supongo que “claro” no es la palabra, pues todo está muy liado, pero vamos, que ya os he dado toda la información que tenemos.

Pasamos a lo de mamá y eso de repartir la herencia.

Según me dicen, no es tan fácil como parece ni tan buena idea.

Hija, pues no lo entiendo. Varias de mis amigas me dicen que lo han hecho. Y todo el mundo opina que ahora es buen momento, que con estos del PP se paga muy poco en impuestos, pero que, si llega “el coletas”, nos lo quitan todo. Y yo quiero dejar todo arreglado ahora, que no tengáis el lío que tenéis con la herencia del tío.

Mamá, son casos y cosas diferentes.

El reparto de la herencia en vida

Para repartir la herencia en vida, según me explican, habría que hacer una donación de tus bienes. O sea, de la mitad del piso (pues la otra mitad la recibimos ya por la herencia de papa) de tu dinero y de la parte de la casa del pueblo que es tuya. Esa donación tributa al 1%. A eso hay que sumar los gastos de notario y registro de la propiedad. Pero, además, es como si tu vendieras la casa, y tendrías que tributar en la renta por la supuesta ganancia que has tenido.

Pero si yo no gano nada. ¿Qué voy a tributar?

Pues si mama. Para Hacienda es como si la hubieras vendido y habría que tributar por la diferencia entre su valor actual y el de adquisición. Es un lío el cálculo, pero por lo visto se puede ir hasta los 10.000€ solo en la renta, más los otros gastos que he dicho, más la plusvalía municipal. Aunque también me dijo algo de que la vivienda habitual no cuenta.

Mientras que si la heredamos cuando fallezcas, si sigue la ley igual, nos evitamos ese gasto de la renta. Así que, económicamente, hoy por hoy no parece muy razonable hacer esto.

Lo que si me dicen es que debes hacer testamento. ¿Mamá tú has hecho testamento?

Si claro. Lo hice con tu padre. Hace muchos años. Hicimos testamento juntos. Todo lo mío para él y todo lo de él para mí. Y si faltaba alguno de nosotros, pues para vosotros.

Bueno, pues me dicen que si tienes una copia, que se la pases a Macu para que vea si está bien hecho o hay que modificarlo y no sé qué rollo de que hagas un poder. Pero que con tener testamento está listo el asunto.

Bueno, así que al final no puedo hacer lo que yo quiera con mis bienes. Pues todas mis amigas lo están haciendo. No sé yo si esa Macu se entera mucho.

Mamá, no te fíes mucho de lo que dice la gente. De todas formas, Macu me dijo que como ibas a decir eso, lo mejor es que vayas a verla un día y te lo explica todo. Que cada persona y cada situación es un mundo. Este es el mejor consejo para ti. Lo que hagan los demás puede ser bueno para ellos, pero no tiene porqué serlo para tu situación.

En resumen, que por lo me dices, no haga nada, y vaya a hablar con esa abogada. Al final siempre hay que ir a preguntar a alguien. Si lo sé no te encargo nada y lo hago yo directamente.

Efectivamente mama; siempre es mejor ir a consultar a un profesional.