Pues aquí ando, sábado 7 de septiembre, camino de un bonito fin de semana a Prádena. Lo que iba a ser ir a por mi madre y traerla a Madrid en un día, me temo que se va a convertir en un fin de semana de intensa actividad familiar, incluida una visita a las fiestas de Pedraza. Bueno, por lo menos me veo con Paco y tratamos de avanzar un poco en el tema de la herencia.

Solo espero que todos estos festejos no incluyan judiones de la Granja y cordero asado, que se me ha ido la mano un poco estas vacaciones.

Hola mamá. ¡Que morenita estás! Te ha sentado bien el campo.

Quita hija, ni que estuviéramos en una granja, si no he salido del pueblo. A ti, en cambio no te ha dado mucho el sol. A saber que vida has llevado con las dos locas de tus amigas.

Primer reproche del fin de semana… en fin, calma y tranquilidad….

Anda pasa a casa y saluda, que están tus tías dentro y Paco andaba buscándote.

Por una vez que nos cae una herencia, todavía salimos endeudados de ella…

Tras la ceremonia de saludar a mis tías y un montón de personas más, que me conocen todas por mi nombre a pesar de que no me suenan de nada, que me ceben como a una oca antes del sacrificio y responder a todo tipo de preguntas de lo mas indiscretas sobre mi vida y mi (falta) de pareja, por fin, me quedo con Paco. A ver si nos da tiempo a algo en este apretado programa que me tienen preparado.

Paco, vamos al grano, que sino no nos da tiempo a nada.

Supongo que todo esto te estresa un poco, pero no sabes la ilusión que tiene tu madre por tenerte aquí. Bueno, ponme al día.

Si, mejor recapitulemos:

Ya tenemos cita con la notaría de Madrid para la declaración de herederos. Está enviada toda la documentación. Irán de testigos mi tía y tu madre.

Sabemos que el tío Marciano estaba empadronado en Madrid y su domicilio fiscal lo tenía en Madrid. Así que tendremos que liquidar el impuesto de sucesiones allí.

La declaración patrimonial

Tenemos ya contacto con todos los herederos y sus datos. Sabemos que mi hermana es residente en Francia, que nos tiene que mandar un poder y no sé qué líos más con el impuesto, eso ya me lo aclararán. Pero luego te hablo de los impuestos, que tengo un correo de Luis que me ha llegado ahora sobre el tema y no lo he leído. ¿Qué me cuentas tú?

Pues mira, por lo que he podido saber, el tío Marciano hacía la declaración de la renta y el año pasado la hizo con una gestoría de Segovia. Así hemos podido averiguar que tenía la casa de aquí, el piso de Madrid en el que estaba empadronado, dos plazas de garaje, una cuenta bancaria, unos seguros de vida y una tumba aquí en el pueblo. Además, sabemos que tenía dos cuentas bancarias en Alemania, pues he encontrado extractos del banco en su casa. Pero de Venezuela no he encontrado nada.

Antes de que me comentes nada de los impuestos, te adelanto que los de la gestoría se proponían para hacernos todos los trámites y me adelantaron que, siendo sobrinos, pagaremos un dineral. Pero mucho…

Los herederos de tercer grado

Mientras Paco me hablaba, empecé a leer el correo de Luis, primero mentalmente (para evitar a Paco los detalles sobre las vacaciones de Luis) y luego en voz alta interrumpiéndole…

al tratarse de herederos de tercer grado o más, no solo no tendréis ninguna reducción, si no que se aplicará un coeficiente multiplicador… por lo que puede saliros a pagar en torno a un 50% de lo heredado… puede que no tengáis efectivo suficiente para pagar el impuesto… deberías pensar en una estrategia para poder pagar los impuestos… a eso hay que sumar las plusvalías municipales… os recomiendo ir pidiendo prórrogas…

Para Marga, por favor para…

El pobre Paco se estaba poniendo pálido. A mí se me había disparado el tic de la pierna inquieta…

¿Qué dice que nos puede a salir a pagar más del 50% de lo que recibimos? ¿Qué puede que no tengamos suficiente para pagar? ¿Seguro que este tal Luis sabe de herencias?

Yo, del ataque de nervios paso a la risa nerviosa.

¿De qué te ríes Marga? ¿No será una broma?

No, para nada Paco. Es que veo que por una vez que nos cae una herencia, todavía salimos endeudados de ella…

Tras un gin tonic cada uno y tres pitillos, con más calma, y después de releer varias veces el correo de Luis, ambos decidimos que lo mejor sería que él tuviera una consulta más calmada con la gestoría de Segovia y yo con Luis para luego comparar informaciones y presupuestos. Ahora, mejor irnos a las fiestas de Pedraza y disfrutar de ese apretado plan familiar, que de horrible perspectiva había pasado a sonar a música celestial (aunque solo fuera por comparación y para olvidar).